Aborda también el tema de la inteligencia artificial, por otro lado, no podría ser de otra manera dado el propósito para el que nació. Hablamos del Plan trienal de informática para la Administración Pública, hoy la Guía de referencia para la digitalización de la Administración Pública italiana. Hace unas semanas se aprobó la actualización 2024-2026 que por primera vez profundiza en el tema de la’IA, proporcionando directrices y principios generales que deberán ser adoptados por las administraciones y aclarados en la fase de aplicación.
Volvamos un paso atrás para hacer un breve resumen de la evolución en los años de esta herramienta nacida para promover la transformación digital de Italia y, en particular, de la Administración Pública, dando indicaciones operativas, en términos de objetivos y resultados esperados, para usar como principios rectores en la estrategia a adoptar. Luego, presentaremos un cuadro resumen.
La herramienta del Plan trienal para la informática tiene sus raíces en la ley de estabilidad de 2016, que delineó sus características generales; de hecho, la primera edición, operativa en el trienio 2017-2019, se centró principalmente en’introducción del modelo estratégico de la informática en la Administración Pública. En el período posterior, el plan se centró en detallar la’implementación del modelo, por lo tanto, de proporcionar un apoyo más operativo a las AP involucradas en el proceso de informatización. En la misma dirección se han movido también los Planes trienales 2020-2022 y 2021-2023, ambos más atentos a acciones previsto y al seguimiento de resultados. La última actualización, el Plan en cuestión, sin embargo, marca una giro, tanto en su estructura como en sus contenidos, profundizando en temas específicos –como la IA que hemos mencionado– para apoyar a las administraciones públicas en el proceso no solo de implementación sino también de gestión de los servicios digitales. La estrategia nace de hecho de la necesidad de tener en cuenta las nuevas palancas estratégicas en las que basar la programación de la digitalización de las Administraciones Públicas, teniendo en cuenta a todos los actores implicados en la transformación digital del país y los objetivos fijados para 2030 por la senda trazada por la Comisión Europea para el Decenio Digital, en cuyo ámbito se enmarca el Plan.
Ahora veamos brevemente estructura y los puntos destacados.
El Plan trienal 2024-2026 se propone 4 objetivos:
- suministrar herramientas a la Administración Pública para prestar servicios exclusivamente en modalidad digital, haciendo más eficaces y rápidos los procesos de interacción con ciudadanos, empresas y otras administraciones públicas;
- favorecer el desarrollo de una sociedad digital, donde los servicios ponen en el centro a los ciudadanos y las empresas, a través de la digitalización de la AP;
- promover desarrollo sostenible, ético e inclusivo, a través de la innovación y la digitalización al servicio de las personas, las comunidades y los territorios, respetando la sostenibilidad medioambiental;
- contribuiré all'adozione delle nuove tecnologie digitali nel tessuto produttivo italiano, favorendo la standardizzazione, l'innovazione e la sperimentazione nel campo dei servizi pubblici.
Máxima prioridad entonces para relación ciudadanos-empresas-AAPP que caracteriza a la sociedad actual – el mismo Alessio Butti, Subsecretario de la Presidencia del Consejo
con delegación a la innovación tecnológica, en sus palabras de presentación del instrumento especificó que “El Plan se centra en la eficacia de la acción administrativa, garantizando que cada aspecto de la digitalización esté orientado a la mejora de los servicios públicos y a la realización de un sistema más eficiente y accesible para todos los ciudadanos.”.
Cuatro objetivos, decíamos, para lograr a través de un modelo estratégico propone una arquitectura organizativa y tecnológica basada en respeto de la autonomía de los diferentes niveles institucionales y sobre su colaboración, para dar una visión general de la Administración Pública digital que parte del “sistema de información” de cada organismo para llegar a definir las relaciones con los servicios, las plataformas y las infraestructuras proporcionadas a nivel central.
Los desafíos organizativos y tecnológicos que las administraciones deberán afrontar en las tres macro-áreas indicadas por el propio Plan (procesos, aplicaciones y tecnologías), y previstos tanto en el funcionamiento del sistema de información de un solo organismo como en el funcionamiento del sistema de información público en general, deberán ser abordados desde la perspectiva del principio nube primero y de una composición policéntrica y federada, pero siempre respetando principio rector válidos para todos los niveles. Aquí en detalle cuáles:
- Digital y móvil como primera opciónlas administraciones públicas deben prestar sus servicios públicos en formato digital y accesibles desde dispositivos móviles, considerando alternativas solo de forma residual y justificada, a través de la «reorganización estructural y de gestión» del organismo y también con una «constante simplificación y rediseño de procesos».
- Nube como primera opciónlas administraciones públicas, en fase de definición de un nuevo proyecto y de desarrollo de nuevos servicios, adoptan el paradigma cloud y utilizan exclusivamente infraestructuras digitales adecuadas y servicios cloud cualificados según los criterios fijados por la ACN y en el marco del SPC
- Interoperable por diseño y por defecto (API-first)los servicios públicos deben diseñarse para que funcionen de manera integrada y a través de procesos digitales colectivos, exponiendo e-Services adecuados, independientemente de los canales de prestación de servicios que se identifican lógica y cronológicamente después del diseño de la interfaz API.
- Acceso exclusivo mediante identidad digitalLas administraciones públicas deben adoptar exclusivamente sistemas de identidad digital definidos por la normativa.
- Servicios inclusivos, accesibles y centrados en el usuariolas administraciones públicas deben diseñar servicios públicos que sean inclusivos y que respondan a las diversas necesidades de las personas y de los territorios, previendo modalidades ágiles de mejora continua, partiendo de la experiencia del usuario y basándose en la continua medición de rendimiento y uso.
- Datos públicos como bien común (datos abiertos por diseño y por defecto)El patrimonio informativo de la Administración Pública es un bien fundamental para el desarrollo del País y debe ser valorizado y puesto a disposición de ciudadanos y empresas, en forma abierta e interoperable.
- Concebido para la seguridad y la protección de datos personales (protección de datos por diseño y por defecto)los servicios públicos deben diseñarse y prestarse de forma segura y garantizar la protección de los datos personales.
- Una vez concebido como transfronterizoLas administraciones públicas deben evitar solicitar a los ciudadanos y a las empresas información ya proporcionada, deben permitir el acceso a sus expedientes digitales y deben hacer que los servicios públicos pertinentes estén disponibles a nivel transfronterizo.
- Apertura como primera opción (apertura)Las administraciones públicas deben tener en cuenta la necesidad de prevenir el riesgo de dependencia en sus servicios, priorizar el uso de software de código abierto o de servicios electrónicos y, en el caso de software desarrollado para ellas, el código fuente debe estar disponible, así como promover la administración abierta y el intercambio de buenas prácticas tanto administrativas como tecnológicas.
- Sostenibilidad digitallas administraciones públicas deben considerar el ciclo de vida completo de sus servicios y su sostenibilidad económica, territorial, ambiental y social, recurriendo también a formas de agregación.
- Subsidiariedad, proporcionalidad y adecuación de la digitalizaciónlos procesos de digitalización de la acción administrativa coordinada y compartida se llevan a cabo de acuerdo con los principios de subsidiariedad, proporcionalidad y adecuación de la digitalización, es decir, el Estado debe emprender iniciativas de digitalización solo si son más efectivas que las de nivel regional y local, y en función de las necesidades expresadas por las propias administraciones, limitándose en los demás casos a lo necesario para la coordinación informática de los datos, y al mismo tiempo las administraciones individuales deben garantizar la adecuación de las iniciativas de digitalización llevadas a cabo de forma autónoma, es decir, de forma no compartida con otras entidades, en el nivel territorial óptimo con respecto a las necesidades predominantes de la acción administrativa y de los usuarios de los servicios públicos.
Finalmente, la estructura del Piano: la guía está articulada en tres partes (7 capítulos y 5 instrumentos)
- Primera parte (capítulos 1 y 2) – Componentes estratégicos para la transformación digitalDescribe las palancas estratégicas en las que invertir para acelerar el proceso de transformación digital de las Administraciones Públicas.
- Segunda parte (capítulos del 3 al 7) – Componentes tecnológicos: profundiza en los componentes tecnológicos del modelo estratégico en Servicios, Plataformas, Datos e inteligencia artificial, Infraestructura, Seguridad.
Pequeña paréntesis: cada capítulo mantiene la misma configuración de las ediciones anteriores: el Escenario, el Contexto normativo y estratégico, las secciones Objetivos y Resultados esperados, la sección Líneas de acción institucionales, la sección Líneas de acción para las AP, Instrumentos para la implementación del Plan y Recursos y fuentes de financiación.
- Tercera parte – Herramientas (de 1 a 5): una sección vertical en continua actualización en el sitio AGID, en las páginas sobre el Plan trienal, dedicada a las herramientas que las administraciones pueden tomar como referencia como modelos de apoyo, ejemplos de buenas prácticas, lista de verificación para planificar sus intervenciones.
Para una lectura en profundidad del plan, consulte la página: https://docs.italia.it/italia/piano-triennale-ict/pianotriennale-ict-doc/it/2024-2026/index.html









